Os ofrezco una sinopsis de mi novela Las Colinas de Brooklyn que acaba de aparecer editada por Egales Editorial en su colección Narrativa. espero seáis uno de sus lectores.
1979. Pablo Soler, 29 años, llega a Nueva York, capital del mundo, para trabajar en Naciones Unidas. Su historia es la de una fuga, sin responder a un plan prefijado, y no tiene un objetivo final. Huye, simplemente, esperando (¿sabiendo?) que un cambio de escenario, ingresar en un mundo completamente distinto, sea el motor que le falta para vivir plenamente. En su huida hacia adelante, dejará atrás a su familia, una España de recién adquirida democracia y la figura represora de un padre afecto al régimen franquista.
Sus primeros días en la ciudad caminan al dictado del azar, y éste no tardará en dejarle en los brazos de las dos personas más importantes de su vida: Sean Higgins, su futuro gran amor, y Daniel Herst, el enigmático abuelo Herst. Como si acabara de nacer, en su vida comienza a salir el sol y Nueva York, un personaje más, le abrirá sus puertas de par en par.
A partir de ese momento decenas de personajes se cruzarán en su particular recorrido vital. De la mano de Sean Higgins entrará en el mundo de la televisión, donde trabajará como guionista, para pasar después a la gran pantalla y Hollywood. Se hará traductor, descubrirá su verdadera vocación de novelista, trabajará para una importante revista contracultural. Y, sobre todo, conocerá a su gran amiga Tracy Hewitt, la luz que nunca se apaga; a la deliciosa Arline Mason, antigua estrella de cine y hoy de la televisión; a los dinosaurios de la Hispanic Sociaty; a Gigy La Rue, diosa de ébano del Studio 54, y otros muchos que irán abriéndose como las varillas de un abanico hasta mostrar el mosaico completo de los años ochenta. Ya comienzan a ser visibles las primeras consecuencias de la etapa Reagan, los estragos del Sida, y ese exultante optimismo y joie de vivre comienza a revelar sus claroscuros.
Pablo irá asimilando todos estos cambios que han ido produciéndose en su vida, expandiéndose e ilusionándose prudentemente, dejándose llevar y, muchas veces, dejándose arrastrar. Aunque haya algo que quizá nunca cambie en él, su carácter de raigambre profundamente española: la falta de determinación, de confianza en sí mismo, la represión de sus emociones más íntimas, el sentimiento de culpa, una pulsión orgullosa, autodestructiva, que le hace plantearse si su dicha tiene fecha de caducidad, si merece alargar la mano y coger lo que le dan o aquello que desea.
Asumir enteramente su homosexualidad, haciendo partícipes a todos aquellos que le rodean, no es un problema teniendo al lado a Sean, para quien la vida parece infinitamente más sencilla, como si para que sea así sólo bastase con haber nacido en Manhattan. Su historia de amor es el relato de un amor pleno y apasionado, no exento en su futuro venidero de encuentros y desencuentros. Son dos almas que se reconocen y que son empujadas la una hacia la otra por las artes del misterioso abuelo de Sean, Daniel Herst, un emigrante español, que en su juventud huyo también de un país sin futuro.
El abuelo Herst conectará a Pablo con otro capítulo de la historia de España, y a Sean con la América de principios de siglo. La influencia que éste tendrá en Pablo le servirá para crecerse en las adversidades, en las bajadas a sus infiernos particulares. Y hacia el final de novela, cuando el abuelo cuente su verdadera historia, verá que el paralelismo que tiene con su propia vida es el espejo que le ofrece la fortuna parar mirarse bajo la luz de otros tiempos, pero con los mismos problemas y vicisitudes.